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lunes, 30 de junio de 2014

Pido gancho...

Pido_ganchoCuando era pibe, quiero decir, más pibe que ahora, y con mis amigos jugábamos en la calle a la escondida, a la pilladita (la mancha, como se la conoce por otros lares) o a cualquier otra cosa, existía la posibilidad de interponer un recurso de amparo que suspendía el juego temporalmente. El mecanismo –sencillísimo– consistía en decir “¡Pido gancho!”. Nada más... y todo quedaba congelado en ese instante, suspendido el juego y suspendidas las consecuencias.

El pido gancho tenía una duración limitada y servía para tomar aire si uno estaba agotado, o para ir al baño o para atender al llamado de la mamá. El abuso del pido gancho era mal visto y en caso de suceder, el que lo pedía terminaba ligando de todos modos lo que le tocara en el juego... el pido gancho perdía su efecto en cada repetición hasta que el repetidor era ignorado o expulsado del juego.

Usado con moderación era sumamente útil y salvador en cientos de ocasiones para todos, porque se sabe, los niños son crueles y cuando están jugando son dos veces crueles. El pido gancho era un salvoconducto absolutamente complementario de la condición de niños. Lástima que de grandes lo perdimos.

Como acá en el blog hago más o menos lo que se me da la gana, habilito el pido gancho.

Mi post anterior a éste está a punto de cumplir dos meses. Para estar tranquilo mientras recupero el aire, pido gancho.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Sobre cómo respetar al prójimo. Parte 4.

Hablemos del fanático.

Me causó mucha gracia leer lo siguiente:

"Yo antes era fanático de Tal Cosa. Ahora aprendí: entendí que Tal Cosa es la PEOR COSA que podría haberle pasado al país; desde entonces no soporto que ni siquiera me hablen de Tal Cosa".

Digo, me causó gracia, porque claramente leo:

"Ahora soy fanático Anti Tal Cosa".

¿No?

Parece que una vez que alguien es fanático de Algo... en realidad no importa el Algo, lo que importa es la condición de fanático. Porque la experiencia enseña que ese Algo pude cambiar, ¡seguramente!, evolucionar, transformarse en Algo Más, por ejemplo. O puede que ese alguien decida que Algo ya no merece toda su devoción incondicional y directamente opte por Algún Otro Algo, que a todas luces es más completo, complejo y moderno, puesto que tiene tres palabras en el nombre y no sólo una, como el perimido Algo. Parece, decía, que una vez que alguien es fanático de... podrá perder el Algo, pero lo que parece ser casi seguro es que lo que no pierde es la condición de fanático.
 

Como dice Tato: "Parece un chiste, si no fuera una joda grande como una casa".
 

Fanatismo_Voltaire_600x
Tomado del Diccionario Filosófico de Voltaire.

jueves, 1 de mayo de 2014

Sobre cómo respetar al prójimo. Parte 3.

¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar? ¿Qué estás dispuesto a tolerar?

Tolerancia.
(Del lat. tolerantia).
 
2. f. Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

i_am_not_anti-socialEsta es la pregunta que me formulo yo mismo cuando decido convivir en una sociedad. Formar parte de una comunidad, que le dicen.

No ser un anacoreta, o sea.

Por ahí me dan ganas. De ser anacoreta. Pero no se puede... lo que sí se puede es ser un antisocial.

¿Y vos, qué elegís?

  1. Ser tolerante.
  2. Ser antisocial.

Take your pick.